En el local tenés una heladera de 400 litros clase A al lado de una de 250 clase B, y la letra te empuja a la grande, que igual puede gastar más kWh por año. La clase de eficiencia energética no compara esas dos: compara cada heladera con otra de referencia de su mismo tamaño.
Sale de una cuenta: el consumo anual declarado en kWh se divide por el consumo estándar que la norma asigna a ese volumen y a ese tipo de frío, y el resultado se multiplica por 100.
El kWh (kilovatio-hora) es la unidad con la que la distribuidora mide tu consumo y equivale a un equipo de 1.000 W encendido durante una hora. El resultado se llama índice de eficiencia energética (IEE), y con un IEE entre 42 y 55 la heladera entra en clase A de la escala IRAM 2404-3 (por encima quedan la A+ y la A++). En las etiquetas nuevas de la A a la G figura como D.
En la Argentina la etiqueta es obligatoria desde la Resolución 319/1999, y el ensayo sigue la norma IRAM 2404-3 (IRAM es el Instituto Argentino de Normalización y Certificación).
¿Cómo se calcula la clase de eficiencia energética?
Se calcula con el IEE, un número sin unidad: el consumo que la heladera registra en el laboratorio durante un año, dividido por el consumo que la norma fija como estándar para su volumen y su tipo de frío, por 100.
Un IEE de 50 indica que el equipo gasta la mitad que la heladera de referencia. Cuanto más bajo el número, mejor la letra.
El consumo estándar sube con los litros
La referencia no es fija. La norma arma el consumo estándar con el volumen ajustado, que son los litros de cada compartimento corregidos por su temperatura: mantener un litro de freezer a -18 °C demanda más energía que mantener uno de heladera a +5 °C.
Una heladera de 400 litros tiene una referencia más alta que una de 250. Así puede sacar clase A y gastar más kWh por año que una heladera chica clase B.
El ensayo se hace a 25 °C de temperatura ambiente, con las puertas cerradas todo el tiempo.
La escala de letras y sus valores
Cada letra cubre una franja de IEE. La norma IRAM 2404-3, edición 2015, la reparte así para heladeras y freezers de uso doméstico:
| Clase | IEE | Consumo frente a la heladera de referencia |
|---|---|---|
| A++ | Menos de 30 | Menos del 30 % |
| A+ | 30 a 42 | Entre el 30 % y el 42 % |
| A | 42 a 55 | Entre el 42 % y el 55 % |
| B | 55 a 75 | Entre el 55 % y el 75 % |
| C | 75 a 90 | Entre el 75 % y el 90 % |
| D | 90 a 100 | Entre el 90 % y el 100 % |
| E | 100 a 110 | Hasta un 10 % más |
| F | 110 a 125 | Entre un 10 % y un 25 % más |
| G | Más de 125 | Más de un 25 % por encima |
Desde la Resolución 438/2024 las etiquetas nuevas van de la A a la G y reasignan las letras: la A de esta tabla (IEE 42 a 55) figura ahora como D. Esa D nueva no es la D de esta tabla, que gasta entre el 90 % y el 100 % de la referencia, o sea, casi lo mismo que la heladera de referencia de su tamaño.
¿Qué datos trae la etiqueta de una heladera en Argentina?

La etiqueta argentina muestra la letra sobre flechas de colores. Debajo figura el consumo anual en kWh/año, y en el local la etiqueta va pegada en el frente del equipo, con los mismos datos que repite la ficha técnica del fabricante.
- La clase, de A++ a G en la etiqueta anterior o de A a G en la nueva.
- Consumo de energía en kWh/año medido en el ensayo.
- Volumen del compartimento de alimentos frescos, en litros.
- Volumen del freezer en litros, con sus estrellas (cada estrella marca un escalón de frío).
El kWh/año decide la factura.
¿Qué cambia cuando comparás heladeras de distinto tamaño?

Cambia el dato que manda. La letra compara cada heladera con otra de su mismo volumen, así que entre equipos de distinta capacidad decide el consumo en kWh/año. Una heladera de 400 litros clase A puede gastar más electricidad por mes que una de 250 litros clase B, porque su referencia arranca más arriba.
Primero los litros, después la etiqueta. Con la capacidad ya elegida, dividí el kWh/año de cada candidata por 12 y vas a ver cuánto suma a tu consumo de cada mes.
Edenor y Edesur facturan el consumo residencial por bimestre. La tabla pasa el consumo de etiqueta a mes, a bimestre y a día, según cómo te llegue la factura:
| Consumo de etiqueta (kWh/año) | Por mes (kWh) | Por bimestre (kWh) | Por día (kWh) |
|---|---|---|---|
| 250 | 20,8 | 41,7 | 0,68 |
| 350 | 29,2 | 58,3 | 0,96 |
| 450 | 37,5 | 75,0 | 1,23 |
Entre dos heladeras de 300 litros, una diferencia de 100 kWh/año son unos 8,3 kWh más por mes. Y se repite todos los meses durante los 10 a 15 años que suele durar un equipo bien cuidado.
La clase climática también define el calce
La clase climática indica entre qué temperaturas de ambiente la heladera mantiene el frío que promete, y figura en la placa de datos o en el manual. Ahí la letra no ayuda. Según Liebherr, hay cuatro clases:
- SN (subnormal): de 10 °C a 32 °C.
- N (normal): de 16 °C a 32 °C.
- ST (subtropical): de 16 °C a 38 °C.
- T (tropical): de 16 °C a 43 °C. La T es la que aguanta una cocina que en verano se vuelve un horno.
En enero, en Buenos Aires, Rosario o Córdoba, una cocina chica de depto, con el horno prendido y sin ventana, puede pasar los 32 °C. En esa cocina una heladera N trabaja fuera de su rango y lo que dice la etiqueta deja de valer (al compresor no le cambia nada que la letra sea A).
¿Cómo afecta el no frost a la clase de eficiencia energética?
El no frost es el sistema que hace circular aire frío con un ventilador para que no se forme escarcha, y gasta más energía que el frío directo de una heladera cíclica.
La norma lo compensa con un factor de corrección que sube su consumo estándar: en la escala europea que la IRAM tomó como base, ese factor es 1,2. Por eso una no frost y una cíclica del mismo tamaño pueden tener la misma letra con consumos distintos.
Entre una no frost y una cíclica de 300 litros con igual clase, la cíclica gasta menos kWh/año, pero te toca descongelar el freezer a mano cuando la escarcha pasa los 5 mm.
Términos que aparecen junto a la clase de eficiencia energética
- Las estrellas del freezer marcan hasta dónde enfría (según la OCU): con una llega a -6 °C, con dos a -12 °C y con tres a -18 °C. La cuarta estrella indica que además puede congelar alimentos frescos.
¿Qué no mide la clase de eficiencia energética?
La letra deja afuera dos cosas: cuánto gastás en luz y cuánto enfría la heladera. La clase mide eficiencia relativa, en un laboratorio a 25 °C y con las puertas cerradas. El error más común es comparar la letra de una heladera de 250 litros con la de otra de 450 como si fueran el mismo dato.
En el ensayo, además, nadie abre la puerta. En una cocina real la puerta se abre decenas de veces por día, entra aire caliente y el compresor trabaja más que en el laboratorio (en enero, con la cocina a 30 °C, bastante más).
Y la letra envejece: una A de la escala anterior, con A+ y A++ arriba, y una A de la escala nueva de A a G ocupan lugares distintos (la A vieja hoy figura como D).
¿Una clase A garantiza que la heladera enfríe bien? No. La capacidad de frío se lee en las estrellas del freezer y en la clase climática.
¿Qué mirar primero en la etiqueta de una heladera?
Mirá primero los litros y después el kWh/año. La letra va tercera. Entre heladeras de capacidad parecida, gana la que declara menos kWh/año, y la letra sirve para desempatar entre dos consumos casi iguales.
A quien compara una heladera chica con una grande, la letra sola no le sirve. En una cocina que pasa los 32 °C en verano, la clase climática pesa más que una letra de diferencia: la ST cubre hasta 38 °C y la T, hasta 43 °C.
Preguntas frecuentes sobre la clase de eficiencia energética
¿Cuánto consume por mes una heladera clase A?
20,8 kWh por mes con una etiqueta de 250 kWh/año y 37,5 con una de 450: el consumo mensual sale de dividir por 12 el kWh/año de la etiqueta. La letra sola no fija ese número, porque una clase A de 450 litros tiene una referencia más alta que una de 250.
¿Cuánto menos gasta una heladera A+ que una A?
210 kWh/año es el techo de la A+ sobre una referencia de 500 kWh/año, y la A gasta entre 210 y 275. La diferencia sale de las franjas de IEE: la A+ consume entre el 30 % y el 42 % de la referencia y la A, entre el 42 % y el 55 %, siempre con la misma capacidad.
¿Es obligatoria la etiqueta de eficiencia energética en Argentina?
Sí. La Resolución 319/1999 la hizo obligatoria y hoy la Resolución 438/2024 obliga a exhibirla en las heladeras y los freezers que se venden en el país, y el ensayo lo certifica un organismo acreditado según la norma IRAM 2404-3. Si una heladera no tiene etiqueta en el local ni dato de clase en la ficha técnica, pedí el certificado antes de comprarla.
¿Una heladera vieja pierde su clase de eficiencia energética?
No: la letra describe al equipo nuevo en el ensayo y no cambia. En el consumo sí se nota, porque con los años el burlete de la puerta se endurece y deja pasar aire.
Fuentes consultadas
- argentina.gob.ar: Resolución 319/1999 – texto actualizado
- blog.liebherr.com: Liebherr – What does the climate class mean?
- cira.org.ar: Anexo – actualización de escalas de eficiencia energética, tabla de IRAM 2404-3:2015
- eficienciaenergetica.org.ar: IRAM, página oficial sobre la etiqueta de eficiencia energética de heladeras
- legislation.gov.uk: Commission Delegated Regulation No 1060/2010, Annex VIII
- libertyhomeguard.com: How Long Do Refrigerators Last? Lifespan Explained
- mase.lmneuquen.com: Cambios en las facturas de electricidad: Edesur y Edenor pasan a lecturas mensuales
- ocu.org: OCU – ¿Qué clase de frigorífico necesitas?
- todojujuy.com: ¿Cada cuánto debo descongelar el freezer?